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El mundo en el que vivimos

Hoy os voy a contar la increíble pero cierta historia que tuvo lugar hará cosa de dos semanas. Este tipo de cosas me enervan. Supongo que todos conocéis la franquicia Cash Converters. Este post no es una queja de ello, ni mucho menos. Es un negocio honrado (me imagino) y no acaba de ser mala idea. El problema, señoras y señores, viene ahora.

Hace eso, unas dos semanas, estaba paseando por Barcelona con mi padre por la zona de la Calle Balmes y vi un Cash Converters de estos. Decidimos entrar a ver qué había, cosa normal, a veces encuentras gangas. Pero lo que no me esperaba era encontrarme una estantería LLENA, y con llena quiero decir hasta arriba de libros. De libros a 1€. Los caros. Los demás costaban 0’50€. Mi pregunta, sociedad, es la siguiente: ¿en qué mundo vivimos si hemos llegado a tal extremo en que obras maestras como es Cien años de soledad (para los hijos de la LOMCE, su autor es Gabriel García Márquez) valen CINCUENTA PUÑETEROS CÉNTIMOS? Quiero decir. No es como si estuvieses comprando Crepúsculo, a ver. Y antes de que pueda saltar algún crepusculito, sí, me he leído los libros. Sí, con trece años me gustaron. No, ya no. Son cosas que pasan cuando tienes poca madurez, que te parece fantástico cualquier trozo de mierda. Lo siento, esto es así. Pero objetivamente hablando, Crepúsculo no está bien escrito. Fin de la historia.

El caso, que me voy del tema, es que me irrita que hayamos llegado al punto en el que es más caro el papel del recibo que el propio libro. ¿Por qué? PORQUE NO SE VENDEN. Nadie quiere comprar esos libros. Y no porque no sean buenos. Había libracos, de esos que pasan a la historia de la literatura.

Señores, este país me decepciona a todos los niveles imaginables. Shame on you, guys. Shame on you.